Medea, es la historia de una figura femenina enigmática que alcanza su
grandiosidad imaginaria gracias a Eurípides ( 431-480) a.C
Que la postula en una cicumstancias de piedad y terror, en una "catarsis"
que vive Medea internamente.
Es la historia de un destino inoxerable y el conflicto siempre presente
del poder, las pasiones y los Dioses.
La acción se lleva a cabo entre Medea y Jasón su esposo, a quién acompaña
en todas sus aventuras hasta Corinto, donde se ve traicionada y abandonada
a la miseria junto con sus hijos.
Eurípides transforma a Medea en asesina de sus hijos, de su rival Glauce y del
Padre de ésta. Es lal pasión de Medea hérida hasta lo más profunda de su Ser,
por la traición de su esposo, llevándola a una pasión incontrolable.
El autor escudriña el alma femenina atormentada por el sufrimiento y la pasión,
con la única intención de ejercer un influjo sobre la población ateniense con
de lo que puede ser una verdadera desenfrenada venganza.
Jasón va a repudiarla para casarse con la hija de de Creonte, Rey de Corinto.
Los hijos de Medea llevan al palacio ricos manjares como regalo, que les acarreará
la muerte a Glauce y a su Padre, pero la desgracia va más allá, Al enterarse
Medea de las amenazas de Jasón, está enfurecida, primero por el repudio de
su marido, que solo sabe engañarla, por lo que mata a sus hijos y huye a Tebas.
Heracles, quien prometió ampararla de Jasón, la cura de la locura, que hizo matar
a sus hijos, pasó ahí un tiempo y marcha a Aténas con el Rey Egeo quién finalmente
se casa con ella, hasta que Medea trata de envenenar a su hijastro Teseo.
Se reconcilia con Jasón, y la historia ha sido embellecida y deformada por muchos
dramaturgos a lo largo de la historia.
Medea no murío sino que se hizo inmortal y reside en los Campos Elíseos, y según
dicen, fué Medea y no Helena la que se casó con Aquíles.
Medea es conocida como la Diosa que maneja la caldera de la regeneración y así
ofrece a los dioses del olimpo, la oportunidad de bajar a la tierra y conocer los
escollos que ofrece la fama, la riqueza y el orgullo.
Al autor Eurípides, los corintos le pagarón 15 talentos de plata, para culpar a Medea
de la muerte de sus hijos, del incendio del Palacio y de que era envenedadora empe-
dernida. Eurípides solo alcanzó el tercer lugar del certamen de tragedias griegas,
con ésta obra.