Adan y Eva no pueden conocer el significado del Bien y del Mal.
Dice el Señor: "No comerás del árbol del Bien y del Mal"
(Génesis, 2.17)
Pero aparece la serpiente, y según ella este conocimiento
es más importante que el mismo paraíso.
La serpiente le dice a Adan y a Eva, que no les pasará nada
si comen de él y que serán iguales a Dios.
Eva, convencida, come de la fruta prohibida y le dá una parte a Adán.
a partir de entonces el equilibrío original del Paraíso queda destruído
y ambos son expulsados de él.
Pero Dios pronuncia una frase enigmática que le dá razón a
la serpiente.
" Hete aquí que el hombre se ha convertido en uno de nosotros,
conocedor del Bien y el Mal".
domingo, 30 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario