sábado, 8 de mayo de 2010

Juan

Juan 1:1-18

En el principio era la Torah,
y la Torah era con Dios, y la Torah era Dios.
Esta era en el principio con Dios.

Todas las cosas por ella fueron hechas,
y sin ella nada de lo que ha sido hecho,
fue hecho.

En ella estaba la vida, y la vida era La Luz.
La Luz en las tinieblas resplandece, y las
tinieblas no resplandecieron con ella.

Hubo un hombre enviado de Dios,
el cual se llamaba Juan.
Este vino para que diese testimonio
de la Luz, a fín de que todos
llegaran a la fé.

La Luz verdadera, la que alumbra a
todo hombre, estaba llegando.
En el mundo estuvo, y aunque el mundo
se hizo por medio de ella, el mundo no
la conocío.

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