Mensajeras de los Dioses, conducian a los héroes
a la muerte y después al Paraíso.
Mensajeras como los angeles ofreciendo muerte y
paraíso. Excitaban a los combatientes por el amor
que sus encantos inspiraban en sus corazones y por
el ejemplo de bravura ante sus batallas, las Valquirias
montadas en corceles rápidos como las nubes y ensor
decedoras como la tempestad.
Simbolizan, la embriaguez del coraje y el reposo del
guerrero, la aventura del amor , el encuentro y la
pérdida.
La primera gran virtud de quién busca el camino espiritual es
tener coraje, ser valiente y confiar en su fortaleza. Tener
Amor por la victoria y por la gloria de Dios.
Valhalla, la valquiría mayor, se aparta del grupo de valquirias y
contempla la luz de la Luna en el cielo y le pidé al Arcangel
Miguel que le dé buenos consejos para ayudarla a mantener
su mano firme: " Tú venciste en las batallas con otros angeles,
enseñame a vencer ".¨
Que no se disperse éste rebaño, para que un día podamos ser miles.
Perdona mis errores y llena mi corazón de entusiasmo. Dáme
fuerzas para ser mujer/hombre, dura y suave.
"Que mi palabra sea tu lanza, que mi Amor sea tu balanza".
Otras mujeres ya habían aceptado el mensaje de Dios como la
Virgen María, Santa Teresa, y Juana de Arco. Personas capaces
de vivir sus sueños y luchar por sus ideas.
Utilizaban un ritual para entrar en contacto con el mundo invisible,
para destruir la mente continúa y penetrar en los extraordinario.
La ley de la Victoria es Vencer:
"No por nosotras Señor, sino por la Gloria de tu Nombre"
Las leyes incluyen la moral, como luchar del lado correcto y por eso
vencerás.
La ley del tiempo: una guerra bajo la lluvia es distinta a una guerra
bajo el sol. Una batalla en el invierno es diferente a una en el verano.
La ley de la elección. El guerrero sabe escoger a sus consejeros y sabe
quién estará a su lado durante el combate.
Un lider no puede rodearse de cobardes y traidores.
La valquiría mayor, flaqueaba había sido engañada, dejo que su corazón,
ejerciera justicia, ella siempre perdonaba, porque tenía miedo a no
poder llegar hasta el final. Les decía a las valquirías: somos guerreras de
la Luz, del fuego del Amor, que quema todo lado malo. Por eso aceptamos
el perdón, para volver al Paraíso y poder conducir el fuego que arderá
en la Tierra.
Sus palabras finales fueron:
"Quién beba de esta agua jamás tendrá sed.
Lavamos nuestras culpas por amor a la transformación
que sacudirá a la Tierra".
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